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Anatomía del aparato cardiovascular y respiratorio

Anatomía del aparato cardiovascular y respiratorio

Anatomía del aparato cardiovascular y respiratorio

El aparato cardiovascular y respiratorio están íntimamente ligados. Son los encargados de oxigenar la sangre y distribuir este oxígeno por todo el organismo, entre otras funciones. Por su estructura anatómica y su proximidad, cualquier alteración de alguno de ellos repercute directamente en el otro.

Anatomía del aparato cardiovascular

Anatomía del corazón

El corazón es un órgano impar de contracción involuntaria que está situado en el mediastino medio, por detrás del esternón. Está formado por cuatro cavidades, que son las aurículas (derecha e izquierda) y los ventrículos (derecho e izquierdo). El surco aurículo-ventricular separa las superficies auriculares de las ventriculares y contiene las arterias coronarias, que son las encargadas de la irrigación del órgano.

Anatomía del aparato cardiovascular y respiratorio
Entrada y salida de los vasos sanguíneos – Imagen 1

En el corazón entran y salen los siguientes vasos sanguíneos (Ver imagen 1):

  1. Aurícula derecha, entran las venas cavas superior e inferior, solas o en un tronco común, y el seno coronario.
  2. Aurícula izquierda entran las cuatro venas pulmonares.
  3. Del ventrículo derecho sale la arteria pulmonar.
  4. La arteria aorta sale del ventrículo izquierdo.

El corazón tiene forma de bota cuya base, que es el ventrículo derecho, se apoya en el diafragma (base inferior) y se dirige hacia atrás. Ver imagen 2. La proyección sobre la parrilla costal es la siguiente:

  • Su vértice se encuentra, (en corazones sanos), a la altura del quinto espacio intercostal izquierdo y de la línea mamaria media, provocando una impresión en el pulmón izquierdo llamada impresión cardíaca.
  • El borde derecho lo forma la aurícula derecha, que se sitúa entre el tercero y sexto cartílagos costales derechos.
  • El borde izquierdo está formado por el ventrículo izquierdo y la aurícula izquierda.
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Localización anatómica del corazón – Imagen 2

En el corazón hay un tabique denominado septum que separa al órgano en dos mitades funcionales llamadas corazón derecho y corazón izquierdo. Este tabique se puede dividir en dos partes, que son:

  • Tabique interauricular: separa entre sí ambas aurículas y está formado por dos segmentos que se unen entre sí en el momento del nacimiento. Si esto no ocurre, se producirán patologías de intercambio de sangre entre ambas aurículas.
  • Tabique interventricular: es el tabique que separa entre sí ambos ventrículos. Al contrario que el interauricular, este es único.

Existen otros tabiques que separan aurículas de ventrículos, los cuales, a diferencia de los anteriores, no son completos sino que están perforados por un sistema de válvulas que sirven para dirigir el flujo de sangre en las direcciones adecuadas. Estas válvulas son:

Válvulas aurículo-ventriculares

Se distinguen dos:

  1. Válvula tricúspide, llamada así por presentar tres picos. Separa la aurícula derecha del ventrículo derecho. Ver imagen 3.
  2. Válvula mitral o bicúspide, llamada así porque recuerda a la mitra de los obispos. Separa las dos cavidades izquierdas. Ver imagen 3.
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Válvulas cardiacas – Imagen 3

Válvulas arteriales

Las válvulas arteriales son llamadas también semilunares debido a su forma. Se sitúan en el cono de eyección de ambas arterias. Este sistema valvular está regulado por un sistema muscular que forma parte de la musculatura del corazón y que, por lo tanto, es de contracción involuntaria. Se trata de los músculos papilares (llamados así por su forma alargada), de los que hay tres tipos que se clasifican en músculos de primer, segundo y tercer orden en función de su tamaño. Ver imagen 4.

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Músculos papilares y fibra – Imagen 4

Estos músculos tiran de unas fibras de tejido conjuntivo, llamadas cuerdas tendinosas, que, unidas al borde de las válvulas, permiten su apertura y su cierre. El corazón está dentro de una “bolsa” de tejido conjuntivo que lo recubre en su totalidad, prologándose hasta la salida de los grandes vasos, y que se llama pericardio. Este tiene dos capas:

  1. Capa externa o parietal: es una capa dura de consistencia fibrosa.
  2. Capa interna o visceral: es una capa serosa.

Entre ambas capas, hay un espacio virtual que contiene mínimas cantidades de una secreción pericárdica cuya misión es lubricar y amortiguar el roce del corazón en sus movimientos de contracción y relajación. Ver imagen 5. El corazón propiamente dicho está formado por tres capas que, de fuera hacia adentro, son las siguientes:

  1. Epicardio: capa de tejido conjuntivo y grasa que recubre al corazón.
  2. Miocardio: es la capa muscular, más gruesa en los ventrículos; sobre todo en el izquierdo, que en las aurículas. La razón de que esto sea así se debe a que los ventrículos son los encargados de enviar la sangre al exterior, por lo que su capa muscular debe ser más potente. Esto es aún más llamativo en el izquierdo, ya que de él parte la sangre a zonas muy alejadas del cuerpo, de ahí que este músculo esté más desarrollado.
  3. Endocardio: capa delgada que recubre las cavidades cardíacas por dentro, así como los músculos papilares y todas las estructuras intracardiacas.
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Capas del corazón – Imagen 5

Anatomía del sistema vascular

El sistema vascular está formado por una red que lleva la sangre que sale del corazón a todas las células del organismo y recoge de ellas los productos de deshecho, llevándolos de nuevo al corazón. Se organiza en una estructura en red de vasos de diferente calibre y función.

Vasos arteriales

En la circulación mayor, los vasos arteriales salen del corazón y llevan sangre oxigenada a los tejidos, mientras que en la circulación menor transportan sangre sin oxigenar, como ocurre con la arteria pulmonar y sus ramas. Dependiendo del calibre del vaso, se habla de arterias, arteriolas y capilares arteriales. Las arterias tienen capacidad de contracción, ya que presentan músculo liso en su pared. Ver imagen 6.

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Sistema vascular – Arterias – Imagen 6

Vasos venosos

Los vasos venosos se diferencian de los vasos arteriales, en que todos ellos llegan al corazón. En la circulación mayor, transportan sangre sin oxigenar desde los tejidos al corazón, mientras que en la menor llevan sangre oxigenada al corazón desde los pulmones. También se diferencian en la ausencia de músculo de su pared, por lo que muchas de ellas necesitan a los músculos del organismo para poder llevar la sangre al corazón.

Además, en su interior presentan un sistema de válvulas que funcionan como las esclusas de los canales y que sirven para evitar el retroceso de la sangre. Si estas válvulas no funcionan adecuadamente, se producen enfermedades vasculares como las varices u otras más graves como las trombosis de venas profundas (TVP).

Al igual que las arterias, se clasifican dependiendo de su luz vascular en grandes venas, vénulas y capilares venosos. Ver imagen 7.

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Sistema vascular – Venas – Imagen 7

Sistema linfático

El sistema linfático se encarga de devolver la linfa a la sangre junto con las sustancias que ha ido incorporando. La linfa es un líquido que está formado por la grasa que se absorbe durante la digestión de los alimentos en el intestino delgado y por los excesos de líquido extracelular. Ver imagen 8.

Este líquido se transporta hasta formar dos grandes vasos, que son la vena linfática y el canal torácico. Estos vasos desembocan en las venas subclavias, cerca del corazón. Los vasos linfáticos pasan por unos nódulos (ganglios linfáticos) que se encargan de eliminar las sustancias tóxicas, así como los gérmenes antes de que la linfa llegue a la sangre. Se encuentran sobre todo en el cuello, ingles, axilas y alrededor de las orejas. Su aumento se denomina adenopatía.

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Sistema linfático y ganglios – Imagen 8

Fisiología del aparato cardiovascular

El corazón es un órgano singular, ya que se contrae de forma automática para impulsar la sangre al resto del organismo. El aparato cardiovascular es el encargado de realizar el transporte de sustancias: oxígeno, CO2 (a través de la hemoglobina) y los nutrientes necesarios para el metabolismo celular, así como las sustancias de desecho celular. También lleva todas las células sanguíneas y transporta sustancias disueltas o unidas a las proteínas, tales como hormonas, iones inorgánicos, medicamentos, etc.

Fisiología de la bomba cardíaca

El corazón se comporta como una bomba capaz de enviar la sangre al resto del organismo. Para ello, se contrae y se relaja de forma consecutiva. Hay dos movimientos cardíacos; ellos son:

  1. Sístole: es el movimiento que hace contraerse al músculo del corazón y, por lo tanto, envía la sangre de una cavidad a otra o al exterior del corazón. Según la cavidad, existe una sístole auricular y una ventricular.
  2. Diástole: es el que el movimiento sigue a la sístole y se caracteriza por una relajación de las paredes cardíacas. También es auricular y ventricular.
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Sístole auricular y diástole ventricular – Imagen 9

Sístole auricular

Es cuando la aurícula se contrae y envía la sangre a los ventrículos. Durante esta fase, ocurren los siguientes hechos, Ver imagen 9:

  • Apertura de las válvulas aurículo-ventriculares.
  • Paso de sangre de aurícula a ventrículo.
  • Llenado de sangre de los ventrículos.
  • Contracción auricular.

Sístole ventricular

Ocurre a continuación y durante la misma la sangre es expulsada a las arterias. Ver imagen 9, se caracteriza por:

  • Contracción ventricular.
  • Cierre de las válvulas aurículo-ventriculares.
  • Apertura de las válvulas semilunares.
  • Salida de sangre hacia las arterias.

Diástole auricular

Sucede a la sístole auricular y, por lo tanto, coincide con los procesos de la sístole ventricular. Se caracteriza por:

  • Relajación auricular.
  • Llenado de sangre auricular a través de las venas.

Diástole ventricular

Ocurre a la vez que la sístole auricular y sucede a la sístole ventricular:

  • Relajación ventricular.
  • Llenado de sangre de los ventrículos.

Ambos movimientos no ocurren a la vez, sino que se suceden en el tiempo.Dan lugar a dos ruidos diferentes que se escuchan con el fonendoscopio, se llaman primero y segundo en función del momento en que se escuchan.

Fisiología del sistema cardionector

El corazón está inervado por el sistema nervioso autónomo y sus dos subsistemas; simpático y parasimpático. El simpático ejerce acciones positivas sobre el corazón, es decir, aumenta sus capacidades (frecuencia cardíaca, presión arterial), mientras que el parasimpático ejerce una acción opuesta.

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Sistema cardionector – Imagen 10

El simpático ejerce una acción inotrópica positiva y el parasimpático negativa. Ambos sistemas llegan al corazón por una zona de las aurículas llamada nódulo sinusal o sinoauricular. De esta parten los fascículos internodales a través de las paredes de las aurículas y se dirigen al nódulo aurículo-ventricular, que se encuentra en la parte inferior del tabique interauricular.

El efecto inotrópico positivo es aquel que imita las funciones positivas del corazón; es decir, aumenta la frecuencia cardíaca, la fuerza de contracción, etc., con lo que el corazón es capaz de enviar más sangre y con más fuerza al organismo.

En esta, se produce un ligero retardo del impulso nervioso para que le dé tiempo a la aurícula a contraerse, antes de que empiece la contracción ventricular. Desde allí se dirigen al haz de His (situado en el tabique interventricular) y de este a las fibras de Purkinje, que los distribuyen en ambos ventrículos, primero al derecho y luego al izquierdo, de manera que el estímulo nervioso llegue a todas las células musculares de los ventrículos y se produzca una contracción de los mismos. Ver imagen 10.

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Electrocardiograma – Imagen 11

Esta inervación es la responsable de la contracción del corazón. Con el electrocardiograma, se puede conocer el funcionamiento de este sistema. Ver imagen 11.

Fisiología del sistema vascular

El sistema vascular se distribuye en dos sistemas circulatorios denominados circulación mayor y menor.

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Circulación mayor y menor

Circulación mayor

La circulación mayor lleva sangre oxigenada desde el corazón a los tejidos periféricos. Comienza en el ventrículo izquierdo, que envía la sangre a la arteria aorta y ésta, a través de sucesivas ramificaciones, la distribuye por todo el organismo.

El intercambio de sustancias se produce a nivel de los capilares, que son las ramas arteriales de menor grosor y que llegan a cada una de las células del organismo. Estos capilares se organizan en plexos, a partir de los cuales se continúan en los capilares venosos, que a su vez se van reuniendo formando vasos de mayor tamaño hasta que la sangre venosa vuelve al corazón en la aurícula derecha por medio de las venas cava superior e inferior.

Circulación menor

La circulación menor es la que permite la oxigenación de la sangre. Comienza en el ventrículo derecho, que propulsa la sangre a la arteria pulmonar. Esta se dirige a los pulmones, se ramifica hasta llegar al capilar pulmonar, donde es oxigenada, y vuelve reunificándose en vénulas de mayor tamaño hasta formar las cuatro venas pulmonares, que desembocan en la aurícula izquierda.

La inervación del sistema vascular depende del sistema nervioso autónomo, que actúa sobre los receptores de las paredes de estos vasos provocando una vasoconstricción, con lo que el flujo de sangre que llega a un órgano es menor, o una vasodilatación, que es el proceso contrario.

Además, este sistema es el encargado de regular el equilibrio de calor del organismo y así, si hace frío, se produce una vasoconstricción que permite almacenar calor en el organismo, y lo opuesto si hace calor.

  • Vasoconstricción: proceso por el cual el vaso sanguíneo disminuye su luz.
  • Vasodilatación: proceso por el cual el vaso sanguíneo aumenta su luz.
  • Receptores vasculares: estructuras nerviosas, localizadas en la pared de los vasos, que responden a la acción del sistema nervioso.

Patologías del aparato cardiovascular

Dentro de las patologías del aparato cardiovascular, se describen las patologías cardíacas y las vasculares:

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Patología coronaria

Patologías cardíacas

Las patologías cardíacas son las siguientes:

  1. Insuficiencia cardíaca.
  2. Patología coronaria.
  3. Angina de pecho.
  4. Hipertensión arterial.
  5. Arritmias.
  6. Otras.

1.Insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardiaca es una situación en la que el corazón es incapaz de enviar adecuadamente la sangre al resto del organismo por un fallo como bomba o como músculo. Cualquier patología; por ejemplo, las alteraciones valvulares, el IAM (infarto agudo de miocardio) o la HTA (hipertensión arterial);  que afecte a la capacidad de mandar la sangre del corazón al exterior, puede provocar que la sangre se acumule, produciendo patología por acúmulo de líquido que se extravasa del vaso sanguíneo por estasis.

El corazón es capaz de compensar esta enfermedad por sí mismo, para lo cual utiliza los denominados mecanismos de compensación, entre los que se pueden encontrar:

  • Aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Aumento de la fuerza de contracción.
  • Aumento del tamaño del corazón (cardiomegalia), por lo que aumenta el volumen de sangre expulsado.
  • Aumento del grosor del miocardio.

Estos mecanismos son usados por el corazón durante algún tiempo, durante el cual la enfermedad es asintomática, pero cuando fallan o se agrava la enfermedad aparecen los síntomas del proceso, dichos síntomas son: disnea y edemas.

2.Patología coronaria

La patología coronaria constituye la segunda causa de mortalidad en el mundo occidental, por encima del cáncer y por debajo de los accidentes de tráfico. La más importante es el infarto agudo de miocardio, que se produce por una obstrucción completa del flujo de sangre a una parte del corazón, que causa la isquemia del miocardio y muerte celular y, por tanto, el fallo cardíaco.

Se trata de una patología muy frecuente tanto en hombres como en mujeres, en la que existen unos factores de riesgo muy claros: hipertensión arterial, consumo de tabaco, sedentarismo, diabetes, sobrepeso. Es la causa principal de muerte súbita cardíaca.

3.Angina de pecho (angor pectoris)

La angina de pecho se produce por las mismas causas que el infarto, pero la obstrucción del vaso no es completa. Clínicamente ambos procesos cursan con dolor localizado en el tórax (dolor precordial), que se puede irradiar a otras zonas y se acompaña de un cuadro de sudoración, náuseas y vómitos. El diagnóstico se establece con el electrocardiograma, que muestra la aparición de una serie de ondas específicas de este proceso.

4.Hipertensión arterial

La hipertensión arterial es una de las enfermedades más frecuentes en nuestra sociedad. La tensión arterial es la presión que ejerce la sangre sobre las paredes de los vasos, que tiene relación con la fuerza con la que el corazón bombea esta sangre y con la rigidez de las arterias. La mayor parte de las hipertensiones no tienen causa conocida y reciben el nombre de hipertensiones esenciales.

Son hipertensiones secundarias aquellas que obedecen a alguna causa como lesiones renales, tumores, etc. Es una enfermedad importante porque afecta a un porcentaje muy alto de la población, suele pasar desapercibida durante mucho tiempo y, cuando aparecen síntomas, estos se muestran porque algún órgano se ha afectado, dando los síntomas típicos de ese órgano.

La alimentación adecuada, ejercicio físico moderado y no consumir tóxicos como tabaco o alcohol, junto con las revisiones médicas, constituyen la mejor forma de prevenirla.

5.Arritmias

Las arritmias son trastornos del ritmo cardíaco. Se destacan las siguientes:

Bradicardia.
• Taquicardia.
• Flutter.
• Fibrilación.
• Extrasístoles.
• Bloqueos.

6.Otras patologías

Son menos frecuentes. Se destacan las patologías infecciosas (como las pericarditis y endocarditis), degenerativas, autoinmunes (miocarditis).

Patologías vasculares

Las patologías vasculares más frecuentes son las siguientes:

  1. Ateroesclerosis.
  2. Trombosis.
  3. Embolias.
  4. Arteritis.
  5. Flebitis.
  6. Varices.
  7. Trombosis venosa profunda.

1.Ateroesclerosis: la ateroesclerosis es un proceso por el que se forma en las paredes arteriales una placa de colesterol, grasas, plaquetas y otras sustancias que obstruye total o parcialmente el paso de sangre a través de una arteria. Se inicia a edades muy tempranas (entorno a los 6 años) y tiene mucha relación con los hábitos de vida y, en especial, los alimenticios. Se produce una disminución de la luz vascular y, por lo tanto, una alteración del flujo sanguíneo.

2.Trombosis: la trombosis es la obstrucción sintomática de un vaso debido a la placa de aterosclerosis. Puede ser total o parcial y es sintomática, a diferencia de la aterosclerosis, que no lo es.

3.Embolia: la embolia se produce cuando un trombo se suelta del vaso donde se forma y llega a otro de menor calibre, al cual suele obstruir provocando una isquemia a partir de esa zona. Por lo tanto, independientemente de donde se haya generado el trombo, la embolia se producirá siempre en una arteria, pues el calibre de estas disminuye a medida que se van ramificando, al contrario de lo que ocurre con el calibre de las venas, que va siendo mayor a medida que se van uniendo unas a otras. Los síntomas de la embolia dependen del órgano afectado por el proceso.

4.Arteritis: la arteritis es un proceso infeccioso o autoinmune de una arteria.

5.Flebitis: la flebitis es un proceso inflamatorio de las venas, relacionado con múltiples causas pero con mucha incidencia en pacientes con vías periféricas (venoclisis).

6.Varices: las varices son dilataciones de las venas por alteraciones en el retorno venoso.

7.Trombosis venosa profunda: la trombosis venosa profunda es la formación de trombos en los sistemas venosos profundos que son capaces de embolizar y acaban siguiendo la circulación sanguínea mayor hasta llegar al pulmón, donde provocan embolias pulmonares.

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Varices

Aparato respiratorio

El aparato respiratorio se encarga de asegurar el suministro de oxígeno a las células del organismo y eliminar el dióxido de carbono que proviene de estas. Para este proceso, se necesita del aparato cardiovascular para transportar el oxígeno, a través de la hemoglobina, desde los pulmones a las células.

La oxigenación de la sangre es un proceso que se produce a través del intercambio gaseoso entre el vaso sanguíneo y el alvéolo pulmonar. Además de estas funciones, el aparato respiratorio filtra, calienta y humidifica el aire que respiramos, con lo que previene la entrada de elementos indeseados y la aparición de infecciones.

Anatomía del aparato respiratorio

El aparato respiratorio está formado por distintos órganos que ocupan posiciones anatómicas diferentes, algunos de ellos fuera de la cavidad torácica y otros dentro. Se divide en:

  1. Vías aéreas superiores: están situadas fuera de la cavidad torácica y comprenden los siguientes órganos: nariz, coanas, faringe y laringe.
  2. Vías aéreas inferiores: son las que se sitúan en el interior de la cavidad torácica, salvo la tráquea, que está en una posición intermedia. Se componen de: tráquea, bronquios principales, bronquiolos (de diversos tipos), alvéolos, pulmones y pleura. Interiormente, las vías aéreas inferiores están tapizadas por una mucosa, denominada mucosa respiratoria, que es un tejido especializado. Sus células contienen y producen moco, que se encarga de atrapar sustancias nocivas para nuestro aparato respiratorio, y cilios, que las eliminan devolviéndolas al exterior.
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Aparato respiratorio

Vías respiratorias superiores

Nariz: fosas nasales

La nariz es la parte del aparato respiratorio que comunica directamente con el exterior. El aire penetra en la vía respiratoria a través de los orificios nasales y fluye por las cavidades nasales, derecha e izquierda, que están separadas por un tabique cartilaginoso y óseo denominado tabique nasal. A los lados hay tres elevaciones óseas que se corresponden con los cornetes (superior, medio e inferior), cuya misión es la de aumentar la superficie por la que fluye el aire. Las funciones de la nariz son:

  • En la mucosa nasal se encuentran las terminaciones nerviosas responsables del sentido del olfato.
  • La superficie de estas cavidades está humedecida por moco y calentada por la sangre, por lo que el aire, al pasar por la nariz, se calienta y se humedece acondicionándose para no irritar las vías respiratorias.
  • Los senos paranasales son cuatro cavidades craneales recubiertas por un epitelio secretor de moco que drenan en las fosas nasales a través de unos orificios o meatos situados en los cornetes nasales. Cuando se inflaman producen un cuadro de hipersecreción de moco y dolor local llamado sinusitis.
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Esquema de las fosas nasales

Coanas

Las coanas son una estructura ósea formada por el hueso maxilar que comunica con la faringe y, por lo tanto, pone en comunicación las fosas nasales con la parte superior de la faringe.

Faringe

La faringe es un conducto de aproximadamente 12,5 cm de longitud, que es común a los aparatos digestivo y respiratorio. Se divide en tres partes: nasofaringe (situada por detrás de las coanas), orofaringe (situada detrás de la boca) y laringo-faringe o segmento inferior, que comunica con la laringe.

El aire entra en la faringe desde las cavidades nasales y continúa por la laringe. En la nasofaringe se abren las trompas de Eustaquio, que la conectan con el oído medio. En el extremo superior de la nasofaringe se encuentran dos masas de tejido linfoide llamadas adenoides (vegetaciones) o amígdalas faríngeas. En la orofaringe se sitúan las amígdalas palatinas.

Estos tejidos linfoides forman un sistema de defensa ante la entrada de gérmenes, en forma de anillo, que se llama anillo de Waldeyer.

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Esquema de la faringe

Laringe

La laringe se sitúa a continuación de la faringe y es el órgano de la fonación. Está constituida por varios cartílagos, como: la epiglotis, el cricoides, el tiroides y los dos aritenoides. La epiglotis es un órgano cartilaginoso que separa la vía aérea de la digestiva, mientras que los cartílagos aritenoides son los que movilizan las cuerdas vocales modificando el tono del sonido que produce el aire al pasar por ellas. Por su parte, las cuerdas vocales son dos gruesas bandas de tejido conjuntivo que vibran en relación al aire que les llega y que, con otros elementos, son las responsables de la emisión de sonidos.

Vías respiratorias inferiores

Tráquea

La tráquea es un conducto fibrocartilaginoso, de unos 11 cm de longitud, que se extiende desde la laringe hasta su división en los bronquios principales, ya en la cavidad torácica. Se denomina carina al punto en donde se dividen. Se trata de un conducto semirrígido, formado por entre 15 y 20 anillos de cartílago hialino incompletos, abiertos en su parte posterior, que se unen entre sí por tejido conjuntivo fibroso. Como el resto de las vías, está tapizado por una mucosa de tipo respiratorio.

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Tráquea

Bronquios, bronquiolos y alvéolos

La tráquea se bifurca en dos conductos denominados bronquios principales, los cuales penetran en cada uno de los pulmones por el hilio pulmonar. El bronquio derecho es más largo y oblicuo que el izquierdo, ya que este está elevado por el corazón.

Dentro de cada pulmón, los bronquios se van ramificando de forma sucesiva, al igual que las ramas de un árbol, en tubos cada vez de menor calibre que se denominan bronquiolos respiratorios, bronquiolos terminales y alvéolos o sacos alveolares.

Las paredes de las vías aéreas inferiores, como las de la tráquea y las de los bronquios primarios, se mantienen abiertas por la presencia de láminas de cartílago y están revestidas por epitelio respiratorio. En los sacos alveolares y en los alvéolos desaparecen el epitelio respiratorio y el cartílago y son sustituidos por una fina capa epitelial que permite el intercambio gaseoso entre el aire inspirado y los vasos sanguíneos.

Pulmones

Los pulmones constituyen un órgano par, situados en el interior de la caja torácica y separados por el mediastino, espacio que alberga al corazón, tráquea, esófago y parte de la arteria aorta y las venas cavas. Tienen forma prismática con vértices superiores y bases inferiores que se apoyan sobre el diafragma.

Se unen a las paredes torácicas gracias a una membrana que los envuelve llamada pleura. Un tejido conjuntivo divide en tres lóbulos el pulmón derecho y el izquierdo en dos. A su vez, cada lóbulo está subdividido en segmentos. Esta distribución condiciona la de los bronquios y bronquiolos, de ahí que haya bronquios lobulares y segmentarios. El pulmón izquierdo es más pequeño que el derecho, ya que parte de su espacio está ocupado por el corazón.

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Pulmón, lóbulos y segmentos

Pleura

La pleura es una membrana de doble capa que, por un lado, rodea al pulmón y, por el otro, se sitúa en la pared torácica a la que está unida. Entre ambas capas hay un espacio virtual relleno de líquido pleural que, al igual, que en el pericardio, sirve para amortiguar los movimientos respiratorios. Tira del pulmón en los movimientos inspiratorios, expandiéndolo y permitiendo que entre el aire. Su alteración provoca la entrada de aire en su interior y el colapso de los pulmones. A este proceso se le llama neumotórax.

Fisiología del aparato respiratorio

El aparato respiratorio es el encargado de la respiración y responsable del intercambio gaseoso.

Fisiología de la respiración

La respiración es un proceso autónomo regulado por el cerebro en función de las concentraciones plasmáticas de O2, CO2 y de iones H+. El centro regulador o centro respiratorio está en la protuberancia cerebral y responde a las variaciones en la concentración de estos iones de tal forma que un aumento de los niveles de CO2 o una disminución de los de O2 determinará un aumento de la frecuencia respiratoria y de la profundidad de las respiraciones.

El acto de la respiración comprende dos movimientos diferentes, que son la inspiración y la espiración. Aquí la descripción de cada una:

  • Inspiración: proceso por el cual se inhala el aire del medio y penetran los gases respiratorios a los alvéolos. Se produce por la contracción de los músculos, fundamentalmente del diafragma y, en otras ocasiones, del resto de músculos torácicos. Esta contracción determina un aumento del tamaño del tórax al descender el diafragma y elevar las costillas, arrastrando consigo la pleura parietal. Esto a su vez hace que la hoja visceral se expanda, atrayendo consigo el parénquima pulmonar, con lo que se crea en el interior de los pulmones una presión negativa que hace que el aire penetre desde el ambiente al interior.
  • Espiración: conlleva una disminución del tamaño de los pulmones al relajarse los músculos respiratorios contraídos en la inspiración. Es un proceso pasivo; es decir, sin contracción de ningún músculo; por el que se eliminan al exterior los gases que se han intercambiado en el alvéolo. Se llama frecuencia respiratoria al número de respiraciones que una persona tiene en un minuto. El valor normal oscila entre 14 y 20 rpm, aunque esta cifra es variable en función de las situaciones de la persona.
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Espirometría

No todo el aire que entra en los pulmones sirve para ocupar la estructura pulmonar y no todas las veces se inspira la misma cantidad de aire. Por ejemplo, en los bostezos entra más aire a los pulmones que en condiciones normales. Lo mismo ocurre en otras situaciones, como los suspiros, lloros, risas, etc. Por ello, se habla de una serie de volúmenes y de capacidades pulmonares, como son:

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Volúmenes respiratorios

Fisiología del intercambio gaseoso

La fisiología del intercambio gaseoso se realiza en los alvéolos a través de la membrana alvéolo-capilar, entre la sangre sin oxigenar, que circula por los capilares pulmonares, y el aire que hay en el interior de los alvéolos. Este proceso se denomina difusión gaseosa y es pasivo: se regula en función de las presiones parciales de los gases. Así, como la presión parcial del O2 es mayor en los alvéolos que en los capilares, entrará en estos hasta que las presiones sean iguales.

Por el contrario, el CO2 tiene mayor presión parcial en los capilares y se difunde hacia los alvéolos hasta que estas presiones se igualan. Los gases intercambiados circulan por la sangre unidos a la hemoglobina y disueltos en el suero en pequeñas cantidades, función que se conoce como transporte de gases.

Por último, en las células se realiza la operación inversa a la que se produce en los alvéolos, es decir, el O2 pasa de los capilares a las células y el CO2 pasa de las células a los capilares por diferencia de presión, proceso que se conoce como respiración celular.

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Intercambio gaseoso

Patologías del aparato respiratorio

Las patologías del aparato respiratorio son las siguientes:

  • Patología infecciosa.
  • Patología restrictiva.
  • Patología obstructiva.
  • Tuberculosis.
  • Patología tumoral.

Patologías infecciosas

Las patologías infecciosas son las más frecuentes del aparato respiratorio y también las más banales. Se clasifican, en función del tiempo de duración, en agudas y crónicas. Según el órgano afectado reciben diferentes nombres tales como rinitis, traqueítis, laringitis, bronquitis y bronquiolitis. Se producen por muchos agentes, tanto bacterianos como virales, y su curso suele ser autolimitado.

Se destaca, por su importancia, la neumonía, que es un proceso de afectación del pulmón provocado por gran variedad de gérmenes, siendo el más frecuente el neumococo. Cursa con alteraciones respiratorias como tos, expectoración, disnea y un cuadro general infeccioso (fiebre, mal estado general, etc.). Con tratamiento se cura sin dejar lesión en los tejidos.

Patologías restrictivas

Las patologías restrictivas son aquellos procesos que disminuyen (restringen) el espacio físico en el interior de los pulmones y la capacidad ventilatoria del pulmón y, por lo tanto, sus funciones (intercambio gaseoso). Se destacan dos patologías: asma y enfisema pulmonar.

Asma es una enfermedad que cursa con disminución del tamaño de los bronquios (broncoconstricción) provocado por múltiples causas, pero sobre todo por factores alérgicos. Clínicamente cursa con disnea y resulta muy llamativa la presencia de roncus y sibilancias que pueden percibirse sin necesidad de usar el fonendoscopio.

Enfisema pulmonar es una patología en la que se destruye el tejido pulmonar y se queda aire retenido en los pulmones, con lo que se reduce su capacidad. Está muy relacionada con el consumo de tabaco.

Patologías obstructivas

Las patologías obstructivas son procesos en los que se obstruyen completamente las vías aéreas y, por lo tanto, impiden el movimiento del aire inspirado. Clásicamente han recibido la denominación de bronquitis crónicas, aunque se las debe incluir en un concepto mucho más amplio como es el de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

EPOC; estas siglas representan a múltiples enfermedades que tienen el mismo patrón. Clínicamente cursa con tos y expectoración y, dependiendo de su gravedad, con alteraciones del intercambio gaseoso. Presenta una gran relación con el consumo de tabaco.

Tuberculosis

Aunque se trata de una patología infecciosa, se estudia aparte porque es una enfermedad que vuelve a tener una gran incidencia en los últimos años. La tuberculosis es producida por un germen que es el Mycobacterium tuberculosae (o bacilo de Koch), germen muy conocido y con características tintoriales y de cultivo especiales. Puede afectar a toda la población, aunque hay grupos de más riesgo y se transmite a través de gotas microscópicas de saliva por el aire (gotas de Pflüge).

Clínicamente, cursa de forma muy poco llamativa, como un cuadro infeccioso leve, pero en ocasiones se puede manifestar de forma muy llamativa con tos y hemoptisis. Tiene un tratamiento conocido y que funciona correctamente a través de una serie de antibióticos que se combinan entre sí según una serie de pautas ya establecidas.

Patologías tumorales

Si bien cualquier parte del aparato respiratorio puede sufrir procesos tumorales malignos, existen dos zonas en las que la frecuencia es mayor y ellas son:

  • Tumores laríngeos: son muy frecuentes y se manifiestan por disfonías. Tienen una relación directa con
    el consumo de tabaco.
  • Tumores pulmonares: es la primera causa de muerte de origen tumoral en los hombres y la tercera de causa global, por detrás de los accidentes de tráfico y las enfermedades cardiovasculares. Se sabe que tiene una relación directa con el consumo de tabaco, que constituye la primera causa de producción de estos tumores. Hay varios tipos anatomopatológicos, siendo el más frecuente el carcinoma. Su pronóstico es muy malo, siendo muy baja la supervivencia a los cinco años.
  • Otros tumores: con frecuencia, los tumores procedentes de otros órganos se reproducen en el pulmón. A este tipo de tumores se les denomina secundarios o metastásicos.

Gracias


Información del Autor
  1. Lorena Plazas. Lic. en enfermería. Trabajo propio.
  2. Cardelús R; García A; Heredia M; Romo C; 2017; TÉCNICAS BÁSICAS DE ENFERMERÍA. Macmillan Iberia S.A.U. Madrid; España. Disponible en: https://www.macmillaneducation.es/formacion-profesional/grado-medio/presentacion-cuidados-auxiliares-de-enfermeria/tecnicas_basicas_de_enfermeria/#el_libro_de_un_vistazo

Última actualización: [16/05/2023]

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3 comentarios en «Anatomía del aparato cardiovascular y respiratorio»

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